"No hay ningún fin, todo es metamorfosis" Albert Hofmann |
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"Puedo narrar, puedo también guardar en secreto lo que aprendí en esta región -silencio prudente o impuesto por un temor reverencial-. No sólo he comprendido lo que movió a hombres de los tiempos y lugares más remotos. Lo he visto en su espacio, y con sus ojos" |
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Ernst Jünger |
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Entrevista a Jonathan Ott realizada por Gaspar Hernandez y publicada en el periodico.com el 12-11-2008
--¿Usted investiga drogas
alucinógenas?
--No me gusta el término alucinógeno; se solía llamar así en el pasado. Para
psicólogos y psiquiatras, alucinación implica patología, vagar mentalmente y
percibir falsamente. Y las sustancias que yo investigo dan mayor nitidez a
mi percepción. No producen alucinaciones.
--Cuando las toma, ¿cómo
percibe el entorno?
--Con normalidad. Sé dónde estoy, qué hora es y no me enajeno ni me siento
perdido. Con las plantas que tomaban los chamanes busco mayor percepción,
hiper-realidad. Prefiero tomarlas en un entorno natural que hacerlo en la
ciudad.
--El exceso de realidad
nos asusta.
--Sí, por eso mucha gente se refugia en las drogas, para huir de la realidad.
Es un escapismo para tapar problemas psicológicos. De las sustancias que
conozco, y conozco muchas, la que más se presta a este escapismo es el
alcohol. Una de mis peores experiencias fue una borrachera. No me gusta el
alcohol como droga para alterar la consciencia.
--¿Sus plantas no
producen unos efectos similares?
--La gente que no conoce las sustancias enteógenas las asocia con el
alcohol, porque todos los adultos conocemos sus efectos, pero no tienen nada
que ver.
--Pero el alcohol no
está prohibido y los derivados de sus plantas sí.
--Exacto. Y como están prohibidos, pensamos que son peligrosos, cuando es
más peligroso el alcohol.
--Según cómo, la
ayahuasca está prohibida.
--Es curioso que en vuestro país, de forma bruta, como planta, es legal.
Pero en el momento en que se hace un extracto o cualquier elaboración, pasa
a convertirse en droga. Por desgracia, ha habido una cruzada contra estos
productos naturales. Se ha eliminado el acceso a ellos, cuando son un canal
de información.
--¿De qué información?
--A mí me interesa el chamanismo. Los embriagantes chamánicos nos permiten
ver al mundo más como energía y menos como materia. Y es algo que hoy en día
es necesario, porque nos hemos alejado demasiado de la naturaleza.
--¿Qué siente usted
cuando toma según qué plantas?
--De acuerdo con la teoría física, la materia es energía, o sea, tiene dos
aspectos. Visto microscópicamente, todo es espacio y energía, y yo percibo
las cosas imbuidas de energía. No hay diferencia entre lo animado y lo
inanimado. Es algo sanador para la gente afligida por el materialismo.
--¿Qué siente?
--Tengo un espejo frente al alma, me veo como me ve cualquier otra persona.
A veces estamos ciegos respecto a nuestra esencia y según qué enteógenos
permiten una mayor claridad en la percepción.
--¿Es bonita esa
percepción?
--No siempre. Nuestro aparato mental es muy selectivo y nos suele pintar el
mundo de rosa.
--Las plantas tienen
buena fama y lo químico, que procede de ellas, no.
--Hay tendencia a creer que una sustancia natural es segura, pero como
químico sé que las sustancias más tóxicas son productos naturales.
--¿Qué hace un químico
orgánico dedicado a la investigación de las plantas psicotrópicas?
--Como le he dicho, me interesan los enteógenos y los embriagantes
chamánicos. Pruebo las plantas que tradicionalmente han usado los pueblos
primitivos, como la ayahuasca o la belladona, y las analizo químicamente.
Para investigarlas, no te queda otro remedio que hacer ensayos. Y por
razones éticas solo vale el autoensayo. Una vez conocido el efecto en cuerpo
propio, se puede tomar el extracto de la planta, y se va fraccionando
químicamente.
--¿Y no pueden crear
adicción?
--He conocido poquísimos casos de adicción. Aunque hay algunos compuestos
que solo se pueden tomar una vez por semana.
--¿A qué edad empezó?
--A los 19 años.
--¿Y qué descubrió?
--Me di cuenta de que la realidad era muy diferente a como yo la imaginaba;
que me percibía de acuerdo con mis deseos de ser y no con lo que era. Uno
puede usar los enteógenos para ver no tanto lo que desearía ser, sino lo que
realmente es.
--Ahora vive en México,
donde fabrica extractos de una docena de plantas.
--Incluyendo algunos psicotrópicos como los sedantes kava y valeriana.
--¿Qué opinión le merece
una planta tan popular como la valeriana?
--Tiene un efecto muy parecido al Valium, apacigua la actividad mental. Es
un planta cosmopolita y ha existido siempre en todos los continentes. La
valeriana es uno de los mejores sedantes, pero yo personalmente no preciso
de ellos.